Masaje Sueco

Palmear, pellizcar, presionar y hacer vibrar ciertas partes del cuerpo son acciones que logran beneficios que, en ocasiones, ni la medicina es capaz de conseguir. En particular, esta técnica europea se distingue por combinar movimientos suaves y firmes que favorecen la circulación y el funcionamiento de articulaciones y sistema nervioso.
Frotar la piel para sanar es una técnica tan antigua como el hombre mismo, y hoy es bien conocido que mejora la función del sistema inmune (mecanismo defensivo del organismo), aumenta el nivel de endorfina (sustancia producida por el cerebro, la cual posee efecto estimulante), acelera la recuperación física, disminuye la tensión arterial, y alivia depresión y ansiedad.